El steak tartar -también conocido como filete tártaro– es un plato icónico hecho con carne cruda picada y condimentada, a menudo acompañado de yema de huevo y diversos aliños. En Carnal Steakhouse, donde comer carne en Barcelona, lo preparamos en dos versiones: steak tartar de buey aliñado con yema confitada y steak tartar de Black Angus argentino y foie micuit. Hay muchas leyendas sobre su origen, pero, ¿cómo se creó realmente? 

La incierta leyenda del origen mongol

Una de las historias más populares atribuye el origen del steak tartar a los tártaros, un pueblo nómada de las estepas euroasiáticas (actual Rusia, Mongolia y Kazajistán). Se dice que los guerreros mongoles, liderados por Gengis Kan en el siglo XIII, no tenían tiempo para cocinar su carne. Por ello la colocaban, cruda, debajo de la silla de montar de sus caballos mientras cabalgaban largas distancias. 

El movimiento supuestamente ablandaba la carne, y luego la comían cruda aliñada con solo un poco de sal o especias. Aunque la leyenda es llamativa, no hay evidencia histórica sólida que la respalde, ya que los mongoles sí cocinaban la carne, hervida o asada. Sin embargo, el mito se popularizó en Europa, probablemente porque los franceses asociaron el plato con los pueblos «tártaros», y de ahí proviene su nombre.

El origen real del steak tartar

El steak tartar, tal como lo conocemos hoy, se desarrolló en la gastronomía francesa del siglo XIX y principios del XX. Su primera aparición en la literatura gastronómica fue en Le guide culinaire (1903) de Auguste Escoffier, donde describía una versión llamada bifteck à l’américaine, a base de carne troceada y condimentada con cebolla, alcaparras, perejil y un huevo crudo encima.

A lo largo del siglo XX, el steak tartar evolucionó en los restaurantes franceses y europeos, con chefs refinando sus ingredientes y técnicas. Con el tiempo, se convirtió en un plato sofisticado, servido en los mejores restaurantes con carne de alta calidad y condimentos finamente equilibrados.

¿Te animas a probarlo? 

Ahora ya sabemos que el steak tartar no viene de los guerreros mongoles, sino de la tradición culinaria francesa. La leyenda de la carne bajo la silla de montar es más un cuento exótico que una realidad histórica. Pero su historia real sigue siendo fascinante, y ha evolucionado hasta convertirse en una delicia gourmet. Si quieres venir a probarlo a Carnal Steakhouse, steak restaurant Barcelona, puedes reservar tu mesa directamente desde este enlace. ¡Te esperamos!